martes, 2 de enero de 2018

EL ESPÍRITU DE JESÚS.


Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: hijo de David, no temas recibir a Maria tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu es. Mat. 1:20.
La experiencia de Sojourner Truth nos da la evidencia de como trabaja el Espíritu Santo en las personas. 
Esta mujer nació como esclava en Nueva York y sirvió a varios amos antes de ser puesta en libertad en 1828, comenzó hablar a grandes multitudes acerca de su experiencia con el Señor. 

En cierta ocasión, sin embargo, cuando comprendió que había olvidado de la presencia que tuvo con el Espíritu Santo, se llenó de un profundo temor y “se retrajo espantada de la mirada terrible” que percibió procedente de Aquel a quien ella había considerado como un Amigo. 

Así como Dios dio un sueño para quitar el temor de José, tras los acontecimientos de su esposa, así esta joven captó una nueva vislumbre de Jesús. Ella cuenta su experiencia en su autobiografía: 
“¿Quien eres tú? Fue el grito de su corazón, y de toda su alma estaba en profunda oración (no confundamos la oración con el rezo; lo primero sale del corazón, lo segundo es una letanía repetitiva que no sale del corazón). 

Pidiendo que este personaje celestial se le pudiese revelar y que permaneciera con ella. 
Finalmente, después de unir alma y cuerpo en la intensidad de este deseo, hasta que el aliento y las fuerzas parecían desfallecer y ella no podía mantener más su posición, le vino una respuesta que le decía claramente: 

“Es Jesús'. Sí', respondió ella, 'Es Jesús”. Jesús se le apareció en su visión ahora comprendía cuan bueno y tan hermoso, ¡y la amaba tanto! ¡Y cuán extraño que él siempre le había amado y ella nunca lo había sabido!” (Narrative of Sojourner Truth, p. 67).  
No es sorprendente que Sojouner Truth haya tenido un ministerio poderoso. Se convirtió en una voz vigorosa contra la esclavitud, habló elocuentemente en favor de los derechos de la mujer Americana, y trabajo para hacer de su país un lugar donde la libertad fuera una realidad para todo su país. 

No sólo amaba sino que predicaba el Evangelio eterno, sino que lo vivía en su vida con el poder del Espíritu Santo, quien había hecho posible el nacimiento de Aquel que libera la esclavitud. 

Cristo calma nuestros temores, sabiendo que cada vez que lo necesitemos él estará a nuestro lado. “Crea en mi o Dios, un corazón conforme a tu voluntad. Dame tu poder para que yo ter sirva con rectitud”. 

[Os pido que oréis por mi, tengo una alergia que me ataca todo el cuerpo y los ojos, y no tengo ganas de hacer nada. Os ruego humildemente que oréis por mi, para que siga haciendo esta obra. Que Dios os bendiga.]
Maranata:
http://degunda venida apocaliptica.blogspot.com
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