martes, 6 de enero de 2015

ENFERMEDA SABATICA, ¿DIOS O EL YO?


No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca. Heb. 10:25. 

Cuando pasamos juntos a un campo de deportes en un día de lluvia y veo a la gente que juegan a pesar del mal tiempo, no puedo de dejar hacer comparaciones. 

¿Estaría esos deportista que están jugando al ful bol en un día lluvioso estarían dispuestos asistir a la iglesia en un día igual, poniendo el mismo interés para jugar en un campo lleno de barro y encharcado?
Un compañero me mando una revista médica, que me justo, y había un articulo que me justo mucho, lo he puesto en mi despacho. Así que se lo mande a algunos de mis colegas médicos Dice así: Acerca este papel a tu rostros y sóplalo. 
 Si se pone verde, llama al medico. 

 Si se pone oscuro llama al dentista. Si se pone color purpura, busca a tu agente de seguros. 
Si se pone de color rojo, anda a ver al banquero. Si se pone negro, llama al escribano o al notario y redacta tu testamento.

Pero si no cambias de color, quiere decir que gozas de buena salud y que no hay ningún motivo para que no bayas a la iglesia el próximo Sábado de mañana, ni te se peguen las sabanas al cuerpo para llegar tarde a la Escuela Sabática.
La fidelidad en la asistencia a la iglesia depende de nuestra actitud. 

Nadie debe ser impulsado por el temor o por la critica a ser fieles a Dios. El apóstol Lucas 4:16, dice: Jesús tenia la costumbre de asistir a la sinagoga como tenia costumbre, y se sentó a leer. Pero no asistía a los lugares donde la gente no le quería, o no aceptaban.
En esta ocasión los escribas y fariseos le invitaron a que predicase, y antes que terminase su predicación “todos en la sinagoga se llenaron de ira; y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos para despeñarle” (Luc.4:29).

Cierto es que abecés hay personas que deberían guardar silencio antes de hablar, no son consciente el daño que pueden hacer al hermano más débil, o más joven en la iglesia. Si esta personas fueren más consciente, sabrían que todo lo que digan esta registrado en los libros de los cielos, y que en el juicio daremos cuenta de nuestras palabras.
Cristo bino a predicar el Evangelio a los pobres. 

No vino a criticar, ni a enseñar que él era más importante, ¡No! El quería llegar a la gente donde ésta estaba, sea en la iglesia o fuera.
Si te sientes tentado a sumir esa enfermedades, sabatitis que misteriosamente se disipa a la puesta de sol, recuerda las bendiciones que vas a conseguir si te levantas para ir a la iglesia y sed un cristiano como Dios lo manda.
Maranata
Les agradezco que sigan orando por mi vista.
Luis José de Madariaga.
La Biblia a través del tiempo.
http:// segunda venida apocalíptica

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