martes, 22 de agosto de 2017

EL NUEVO VESTIDO DEL CRISTIANO.


Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia. Colo. 3:12.
Hay muchas personas que leen este pasaje y, diez segundo más tarde, recuerdan sólo la lista de cualidades que saben que deben estar en su vida. 

“debiera ser más misericordioso” , puede decir una. Y otro pueden dar vuelta el texto, concluyendo que cuando han logrado ser una persona compasiva, pueden considerarse “escogidos de Dios, santos y amados”. 

Esto siria una hipocresía en toda regla. El argumento de Pablo corre en una dirección opuesta. El sabía muy bien que nuestras cualidades de carácter no establece más relación, sino que esa relación produce las cualidades del carácter. 

Pablo nos llama la antelación que reconozcamos quiénes somos dentro de esa relación. Tenemos que verlo bajo la perspectiva de Dios, al describirnos escoge su palabra con cuidado y significado. “Somos sus escogidos. . . santos y amados”. 
 Es Dios quien nos declara quienes somos, y eso es más que sentimientos. ¿Es nuestra propia opinión en cuanto a quienes somos más confiable que la de El? Es un principio tan obvio en el plano humano, 
¿Por qué lo oscurecemos en el plan divino? Si leemos cualquier libro de relaciones familiares comprobaremos que dice que los niños sobre todo son amantes, confiados, seguros, y pacientes. El niño sabe distinguir que persona les quiere, y no les van hacer daño. 

Muchos escritores de la Educación familiar, están descuerdo: de que los niños deben ser amados en forma seguras, sabias e incondicional por us padres. 
Un padre que usa el distanciamiento emocional como forma de castigo, y que destroza el vinculo de padre-hijo pensando sólo en la conducta del niño, no hace más que complicar el desarrollo del niño. 

Si le pedimos a un niño que es lo opuesto al perdón . Su respuesta es el “castigo”, “condenación”. El castigo o la condenación nos asfixia al ser humano. Y nos lleva a la desesperación. Mi pregunta es: ¿Es Dios menos que el hombre? 

¿Usaría Dios métodos para restaurarnos más o menos efectivos que los usados por los padres? ¡No! Los métodos de Dios son más persuasivos, más amantes y más misericordioso. Dios es amor para el hombre y donde hay amor hay libertad. 

Si el hombre pudiese reconocer ¡cuán intensamente somos amados!  La gente que es amada camina por el sendero del amor, por qué, de lo que tiene ella da. Así reflejamos el carácter de Cristo, el que no ama, no conoce a Dios. 
Porque Dios es Amor. Cristo nos aconseja: ser compasivos, amables, cortes, y pacientes con tu semejante. (Colosenses 3:12, 4:5-6; Gal.6:10- NVI)
[Os pido que oréis por mi. 
Tegon una alergia que me ataca todo el cuerpo y los ojos, y no tengo ganas de hacer nada. Os ruego humildemente que oréis por mi, para que siga haciendo esta obra. Que Dios os bendiga].
Maranata:
http://meditacionesmatinales.blogspot.com
http://lecciones-biblicas.blogspot.com
http://judaislacris.blogspot.com 
http://historiaybiblia.blogspot.com
http://segunda venida apocaliptica.blogspot.com
http://Viajes a través del tiempo y espacio.blogspot.com 
puedan amarlo y otros odiarlo, usted y yo podemos confiar

No hay comentarios:

Publicar un comentario