lunes, 24 de abril de 2017

EL CORAZÓN RENOVADO.


Crea en mí, oh Dios un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mi. Sal, Sal.51:10.
Era una escena penosa. El apuesto rey David, líder popular entre el pueblo de Israel , que había caído. 

No se trataba de una derrota política, ni tampoco el enemigo había vencido a los ejércitos de Israel. David había caído victima de su pero enemigo y enemigo de la humanidad. 

Satanás exploto su debilidad, y el hombre de Dios descubrió de repente que era un adúltero y asesino. Su debilidad por las mujeres lo llevo a su caída. 

Hoy dentro del pueblo de Dios existe el mismo problema, sea hombre o mujer. La condenación propia y el remordimiento le exprimieron el corazón.  
Clamo a Dios en procurar la paz y el perdón, el rey caído en el suelo dijo: “Purificarme con hisopo, y seré limpio; lávame, y seré más blanco que la nueve. . . Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio”. (Sal 51:7,10). 
En muchas ocasiones muchos de nosotros nos hemos sentido así. Esta súplica del rey David que continua siendo el clamor del corazón de toda verdadera alma penitente. Un corazón limpio sigue siendo nuestra mayor necesidad. 
Nuestras mentes tienen por lo común la clave de la victoria en nuestra contienda contra el mal. La batalla de la vida se gana o se pierde en la mente. 
“Los pensamientos serán de la misma naturaleza del alimento que le proporcionamos a la mente”. (5 T 544).Dios nos va ayudar a purificar nuestros pensamientos, pero debemos colaborar con el.
Debemos de seleccionar nuestro material de lectura, de manera que se elevador, y que dirija la mirada sólo a lo que es puro y noble. Debemos hacer un pacto con nuestros ojos. 25 La televisión es basura, hay lecturas que son banales, y contamina la mente. 
Hay que buscar lecturas que eleven el alma hacia Dios. La Palabra de vida desempeña un papel importante en nuestra búsqueda del pensamiento claro y vida limpia. Job formula una pregunta penetrante: 
¿Que hará limpio a los inmundo? Job 14:4. La respuesta es obvia. Esta mancha no la podemos limpiar con nuestros propios esfuerzos. Pero hay ayuda. 
“Mas gracia sea dada a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. (1 Cor. 15:57). 

Si nuestra voluntad está en armonía con la de Dios, nuestra oración va dirigida en procurar la pureza recibiremos la respuesta y la ayuda de Dios. Lo que al principio parece difícil, se vuelve fácil con la práctica, hasta que los buenos pensamientos y acciones llega a ser habituales”. [El nuevo correo para que mandéis vuestras experiencias de vuestra conversión a Cristo es: lospilaresdeluniverso@gemail.com]
Maranata.
http://meditacionesmatinales.blogdpot.com
http://leciones-biblicas.blogspot.com
http://judaislacris.blogspot.com
http://historiaybiblia.blogspot.com
http://segunda venida apocaliptica

No hay comentarios:

Publicar un comentario