domingo, 30 de noviembre de 2014

BENDICIONES PRESENTES Y FUTURAS.


A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia. Deut. 30:19.

Estas palabras las pronunció un anciano de 120 años que tenía tanta salud y energía como una persona de de setenta. Moisés conocía por experiencia personal la verdad de este versículo.

Muchas personas al leer este pasaje, piensa en una bendición futura, lejos de la realidad, la recompensa de este pasaje esta en el camino de la obediencia y amar a tu Dios. El mar a Dios estaría la vida de Israel espiritual.

Llevar una vida inspirada y dirigida por el amor de Dios es heredar la vida eterna. Las posibilidades de vida para cada hombre se reducen a dos. Una es amar a Dios con todas las facultades. Y el resultado final es la vida en toda su plenitud, una vida que acaba su plenitud.

La otra alternativa es desacatar la buena voluntad de Dios, dedicando la vida a las cosas de esta tierra. Las consecuencias de esta vida transcurre en los placeres de este mundo, y como consecuencia la muerte eterna.

Si elegimos la primera opción, las bendiciones que reciben los que obedecen la ley de Dios son de vida eterna. Se que habrá muchos cristianos que hallan experimentado la paz de Dios en un momento de su vida. Yo doy fe de ello, una paz que no se puede explicar, solo sentir. 
 
Se que la lucha del cristiano es dura, muy dura luchar contera los elementos del pecado. Pero se que Dios, él gran Dios, nos a dado las herramientas adecuadas para vencer. Los que obedecen la ley de Dios (todos los mandamientos establecidos en Exodo 20; Deut. 5), recibían una bendición muy especial.

Moisés hablaba a su pueblo del amor de Cristo y del Padre, esa era su conversación diaria. No hablaba de los problemas o de la última moda de los Moabitas, o cananeos. Cuando hablamos de las cosas del Señor, de los proyecto que se puede hacer para adelantar su obra, nuestro corazón palpita de gozo.

Pero la pregunta es: ¿Cómo nos sentimos por haber secularizado el sábado? (Es el paso de un tema religioso a uno mundano). Hablo bajo mi perspectiva, cuando oigo a mis hermanos hablar de estos temas me siento mal, pero muy mal, me tengo que salir afuera del recinto. Es como si te dan un helado dulce y otro amargo dentro del cucurucho.

Cuando estudiamos la Biblia el tema principal es Cristo y su amor, y por ende la obediencia a su ley. Debemos hablar menos de nosotros, y hablar más del Señor. En la viña del Señor hay trabajo para cada uno de nosotros. La verdadera religión está exenta de egoísmo.

El espíritu misionero es un espíritu de sacrificio personal, como lo tuvo Moisés. Hemos de trabajar donde Dios nos ponga, el trabajo, escuelas, cocinando, incluso en aquellas personas que se dedican a trabajar en las casa de esas personas pudientes. El campo es grande, Moisés tenia el desierto, nosotros el desierto de las naciones. Las bendiciones están aseguradas para los fieles obreros.
Maranata
Les agradezco sus oraciones, no estoy muy bien, pero por la gracia de Dios se que me recuperare de la vista. Sigan orando por mi recuperación. Que la paz de Nuestro Señor Jesucristo
sea con ustedes.
Luis José de Madariaga.
La Biblia a través del tiempo.
http:// segunda venida apocalíptica

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