
Es una de las mejores declaraciones del salmista que hace de su pueblo. Es como coger un pincel y pintar un cuadro sobre la soberbia. A pesar de las repetidas advertencias contra el orgullo, en cada generación hay personas que se ensoberbecen y enorgullece solo para crear dificultades dentro del pueblo de Dios.
Esto es lo que paso en el cielo ¡El orgullo!
Es fuente de la rebelión en el cielo y fuera del cielo, en la Casa de Dios y fuera de la casa.
Es todavía la mayor arma de Satanás: él la usa como un monto para dejar a la humanidad un sentido desmedido de su propia superioridad. ¿Quien de nosotros esta libre de orgullo? Hasta el mendigo tiene su orgullo. Este problema llega asta las esferas mas altas.
Los que mantienen su orgullo y su posición a lo largo de esta vida, tendrán que reconocer con humildad a Dios en el juicio (CS.728-729).

Paso en el pasado, y pasara en el presente, en 1844, y en 1901 por la rebeldía de algunos el Espíritu Santo no se derramo, y como consecuencia Cristo no vino.
Hay dos clase de orgullo, altanero que es sólo de un momento y después reconoce su culpa y pide perdón. Y los que mantienen su posición a lo largo de toda su vida, y tendrán que reconocer con humildad ante el juicio de Dios su rebeldía. Hay ciertos méritos en la clase de orgullo que nos guardan de hacer algo que consideramos incorrecto.
Hay mayor mérito en el orgullo que nos guarda de hacer aquello que sabemos es incorrecto. Hay otro orgullo en la que Satanás o sus ángeles propicia: un falso sentido de nuestra propia superioridad. Esta produce arrogancia y engreimiento. Produce en los que la tienen que temieren por encima de aquellos que no los iguala en riqueza, educación o posición social.
La otra clase de orgullo es la que cada cristiano debería de tener dentro del pueblo de Dios: El honorable respeto propio, no importa nuestro estatus social, ser humildes, de esto carecemos muchos, el saber perdonar no importa tu estatus social, el amor hacia los demás, no importa su estatus.

Siempre lo diré: el orgullo la arrogancia son malos compañeros de viaje. El orgullo le costo a Satanás su lugar en el cielo y estar en la presencia de su Hacedor.
Esa clase de orgullo puede constarnos a los hijos de Dios, el paso a la eternidad. ¿No es una suerte que podamos escoger? El estar o no estar depende de ti.
Maranata
Sigan
orando por la vista de mi esposa.
Luis
José de Madariaga.
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segunda venida apocalíptica
La
Biblia a través del tiempo.
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