¡Que promesa! Dios puede hacer todo lo que le pidamos. . . todo lo que le pidamos o imaginemos. . . más de lo que podemos pedir o imaginar. . . . . . mucho más abundantemente de de lo que seamos capaces de pedir o imaginar.
Pero antes de demandar una petición a nuestro Dios nos debemos de reflexionar, "hemos bebido de la misma copa de tristeza, pero estaba mezclada con el gozo y descanso y paz y paz en Jesús. El hace bien toda las cosas. Nuestro Padre celestial no aflige ni entristece de su voluntad a sus hijos de los hombres," (IHP. 272).
"Saldrá luz de estas tinieblas que a veces a Ud. le parecen incomprensibles, `Jehová dio , y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito" (Job.1:21) sea éste el lenguaje de tu corazón. La nube de misericordia se cierne sobre su cabeza aun en la hora más oscura" (LC. 272).
"Sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien' (Romanos 8: 28). "Si pudieran ser abiertos sus ojos, vería a su Padre celestial inclinado sobre Ud. con amor, y si pudiera escuchar su voz, sería en todo de compasión hacia Ud. que está postrado por el sufrimiento y la aflicción. Persista en su fuerza; allí hay descanso para usted" (IHP. 272).
Las promesas están a nuestro alcance, la pregunta esta en ti, ¿serás capaz de ir al trono de la gracia y asearte de la promesa? Hace años tuve una experiencia que marcaría un paso muy importante en mi vida cristiana. Mi madre era espiritista, y un día me dijo: hijo tienes que venir con migo a hacer un trabajo, yo me quede preocupado, sabía lo que eso significaba, Sabía que Satanás estaria en esa reunión, hacia poco que me había bautizado.
Ore a mi Dios, yo era un bebe en la fe, sabía que tenia que participar en los ritos, así que ore a mi Dios. Padre tu sabes que amo a mi madre, pero también te amo a ti, si tu no me ayudas, yo iré, tu as prometido que ayudarías así que confío en ti.
Salí con mi madre, y como a una cuadra, vi a la obrera bíblica y se acerco a nosotros, y le dijo a mi madre que tenia que hablar con migo. Mi madre accedió y me dejo marchar, yo le pregunte a esta obrera Bíblica, ¿que quieres de mi? ella me dijo: que no sabía por que había venido por mi calle, ya que su dirección era otra. Yo le dije cual era el problema, entonces ella me dijo, ¡fue el Señor que me trajo en esta dirección y no se por que!.

(foto. los falsos Cristos)
Pero las promesas de Dios esta a nuestra alcance, solo hay que pedirlas con fe. Dios nos librara de muchos peligros de esta vida; solo tenemos que ir a nuestro Dios. En nuestro Dios tenemos el poder y la fuerza que jamas hombre tendra, si busca el poder en otro medio que no sea Dios la desgracia y el dolor le seguiran toda su vida.
(basado en la matutina de Preparar el camino, por Joe Engelkemier.).
L.J.de M.
No hay comentarios:
Publicar un comentario