La razón por la cual muchos profesos discípulos de Cristo caen víctimas de tentaciones graves es que no tienen un correcto conocimiento de sí mismos.
En esto Pedro fue cabalmente zarandeado por el enemigo.Si pudiéramos comprender nuestras propias debilidades, veríamos que hay tanto que hacer por nosotros mismos que humillaríamos nuestro corazón bajo la poderosa mano de Dios.
Pedro cayó porque no conocía su propia fragilidad. Creyó que era fuerte. . . Si Pedro hubíera caminado humildemente con Dios, y ocultado el yo en Cristo; si hubiera buscado fervientemente la ayuda divina; si hubiera sido menos confiado en sí mismo; si hubiera recibido la instrucción del Señor y la hubiera puesto en practica, habría velado en oración, y habría obrado su propia salvación con temor y temblor.
No hay poder en toda la fuerza satánica que pueda incapacitar al alma que confía, en sencilla confianza, en la sabiduría que procede de Dios.. .
El cuidado que Cristo manifestó por Pedro fue la causa de su restauración. Satanás no podía hacer nada cotra todopoderosa intercesión de Cristo. Y la oración que Cristo ofreció por Pedro la ofrece por todos los que son humillados y contritos de corazón.-YI 15-12-1898.
G. W.
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